martes, 23 de noviembre de 2010

Entrada 4

La prensa está loca. Allá afuera soy un mounstro, todos me temen.

Hago lo que hago pues deseo que me teman. Deseo que piensen en mi como la presa ve al cazador. Mientras de dia me pongo mi máscara de humano, por la noche descubro mi rostro y mato. Yo mato.
Hace tanto que no escribo nada en mi diario. Eso tiene explicación. Entre cada muerte que provoco, dejo pasar un tiempo, para minimizar las sospechas y admirar como mi obra sacude a la sociedad, como provocar una onda en medio de aguas tranquilas. Llevo así cerca de 2 años, estoy cerca del tercero. Una muerte por mes, a veces dos meses. Esa es mi cuota, no necesito nada más, me da tiempo de vivir como quiero sin preocupaciones y de planear mi siguiente movimiento.
Quiero mandar un comunicado a la prensa. Si, eso haré. Les mandaré una carta... o quizas llame. Me encantaria ver sus caras al saber que soy yo quien habla. Les diré que pueden descansar felices y tranquilos pues en Diciembre no mataré a nadie, ya que la navidad y el año nuevo son especiales, y hay que dejar que se diviertan.

Pero llegando enero... los reyes magos me traeran una victima. Si.

Tengo sueño.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Dia común.

Hoy me levanté de buen humor. Es esencial estar de buen humor cada mañana; apoyo la noción de que, de la manera en que recibas el dia, es como el dia te tratará a ti. Por eso me levanto y saludo al Dios Sol con una sonrisa, y con el pensamiento en alto. Me visto con mi ropa deportiva y salgo de mi casa, camino al gimnasio. Es la misma rutina matutina: despertar, ir al gimnasio, almorzar. Las rutinas siempre son seguras, te mantienen con los pies en la tierra y aseguran que la vida no te vuelva loco con toda su monotonía.

Loco. Es lo que los medios me tachan de. Y por ende, todos aquellos que hacen caso de todo lo que leen en los periódicos, que observan en televisión, que escuchan la radio. Dicen que llevo alrededor de 15 víctimas, que aun no hay pista de mis motivaciones o de que si se trata de un grupo o de una sola persona. Solo saben que dejo un símbolo cerca de la escena del crimen, un ojo ensangrentado, pero no mencionan donde. Estoy seguro que la policia se guarda ese detalle para poder conectar mis homicidios y eliminar a idiotas que quieran encubrir sus propios crimenes imitándome. Me enferma saber que hay gente que quiere sacar provecho de mi arte, imitadores baratos que no buscan su propio talento; son pingüinos que creen que pueden volar como el halcón.

Terminando mi rutina de gimnasio, regreso a mi casa y almuerzo. Enciendo la televisión. Oh... ahi está la noticia. Que guapa reportera. Estoy seguro que de conocerla en persona, me caería muy bien.

"...la ultima victima fue hallada esta madrugada por los vecinos de la colonia Picos. Los investigadores han confirmado que se trata del señor Mauricio Hernandez, tenia 35 años al momento de su fallecimiento. Esta es otra muerte más atribuida al asesino conocido como el Mounstro Nocturno, quien ya lleva 15 victimas en su haber, y con esta sería la numero 16".

Oh, era un hombre. Vaya. Termino mi almuerzo y preparo mi meditación diaria. Hoy tengo libre el dia, asi que despues de mi jornada de relajación quizas vaya por mi novia, veremos unas películas y despues tendremos algo de sexo. Claro que ella no sospecha nada de mis actividades nocturnas. Mantengo todo lo necesario en un lugar escondido. Que hermoso dia me espera hoy.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Noche de caza.

Hoy fue una de esas noches. Me preparé como siempre: pantalones de mezclilla comodos, tenis, camiseta oscura, sweater con capucha para la lluvia, mi navaja de sierra, mis guantes oscuros, un trapo negro y un trozo de tela blanco, con mi insignia en él.
Encendí mi auto, y me dirigí a la colonia donde habría de encontrar a alguien. Era una colonia sin problemas de vandalismo, sin molestos pandilleros en las esquinas. Aún así tenia su dotación de incidentes aislados de robo a transeúntes y ocasionales pleitos familiares. Pero por lo general era una colonia sin problemas. La gente que vivía aqui podia pasar el resto de sus vidas sin mayores problemas. Le he dado algunas vueltas estas ultimas semanas, y me he familiarizado con las casas, las calles, el aire que se respira aqui, tan diferente de otras partes mas conflictivas. Especialmente de noche. La mayoria de las casas eran grandes, las calles iluminadas y los coches de reciente modelo. Era un lugar de opulencia. Aunque, como todo, había hogares mucho mas modestos, de tamaño mucho menor a sus vecinos. Humildad ante todo, supongo.

Estacione mi auto en una calle cercana a un parque. Envolvi mi rostro en el trapo negro, con los ojos descubiertos, guarde el trapo blanco en mi bolsa trasera, me acomode mis guantes, mi navaja en la bolsa de mi sweater, acomode la capucha en mi cabeza y salí. Y como todas esas noches, caminé sin rumbo.
Caminar me relaja tanto. Camino y mi mente viaja a tantos lugares como puede, al mismo tiempo. Como tomar LCD pero sin efectos secundarios. Me encierro en mi propio mundo hasta que encuentro a alguien por el que valga la pena detenerse.

Al parecer iba a subir a su carro, porque estaba sacando unas llaves. De repente se detuvo a escribir algo en su celular. Ya ni recuerdo si era un hombre, si era una mujer. En estos dias eso ya no me importa. Solo vi una figura en la calle. Me acerque disimuladamente, sin hacer escándalo, sin tratar de parecer que voy a hacer algo malo. Solo soy un transeúnte. Meto mis manos a mi sweater y abro mi navaja. Y me acerco mas y mas. Mi corazón late fuerte. Me esta dando la espalda. En un abrir y cerrar de ojos, mi mano izquierda toma su frente, la hace para atras, revelando su cuello. Mi mano derecha tiene la navaja y la clava en su cuello. Solo escucho un quejido débil... y la navaja sale de su cuello, abriendose paso entre sus nervios, y un chorro de sangre brota. Lo suelto y lo empujo, mi víctima yace en el suelo, tomandose el cuello de las manos, intentando gritar, y viendo, con ojos llenos de terror su sangre. Solo lo contemplo un instante, hasta que voltea a verme... evito su mirada. Me doy la vuelta, saco el trapo blanco con mi insignia de mi pantalón y limpio mi navaja. Lo tiro al bote de basura mas cercano, como es costumbre, y camino de regreso a mi auto.

En el trayecto no pienso en nada mas que regresar a mi hogar. Esobozo una pequeña sonrisa, y me pregunto ¿quien era lo que maté? Eso ya no importa. Era un ser humano como cualquiera: arrogante e ignorante. Mañana habrá noticias "el mounstro nocturno ha cobrado otra víctima". Pff... mounstro nocturno. Me divierte ver sus caras de preocupación, detrás de esa fachada de angustia y terror, se esconde un rostro de felicidad. Les acabo de dar una noticia. Les acabo de dar trabajo. Me encanta alimentar a los medios.

Llego a mi casa y me preparo un cereal como cena. Ha sido una noche tan relajante.

martes, 9 de noviembre de 2010

Primera Entrada

¿Sabes cuanto odio a los seres humanos? Mucho. Desde que tuve uso de razón propia, analize y analize a la gente alrededor mio y solo veía indiferencia, ignorancia, y mediocridad. Esos dias no eran mejores que los de ahora, muchos creen lo contrario, pero es porque rehusan ver la verdad de la vida. Esta es la verdad: La vida es cruel, injusta y estricta para los seres humanos. Solo aquellos que logramos ver mas alla de la regla aprendemos nuestras lecciones. Y hay quienes jamas lograrán hacerlo, otros veran esto solamente en parte, o hasta donde les convenga y vivirán una vida "plena" sin lamentar nada pero sin ganar nada.

Otros, como yo, hemos visto la verdad mas alla de todo sentido y decidimos darle la vuelta. Cachetear a la vida, voltearla y meterle su regla donde mejor le quepa. Llamanos como quieras: genios, psicópatas, prodigios, enfermos mentales. Comediantes. No nos importa, jamás nos ha importado la opinión de las masas ni de aquellos que no pueden ver la vida como lo hemos hecho. Friedrich Nitzche no bromeaba. Hemos visto el abismo y nos ha devuelto la mirada.

En mi caso, si me conocieras, te sorprenderia verme escribiendo todo esto. Esto no es un libro, es un diario. ¿Estas listo para entrar en la mente de un psicópata? espero que si. Espero, por tu bien, que veas el mundo con mis ojos y veas al fin lo podrido que está... y como yo, querras rebanarle el cuello.